Sucede cada vez con mayor frecuencia: los mercados en los que se mueve la mayoría de las empresas son cada vez más exigentes: Aumenta el número de competidores Disminuyen las barreras de entrada Se reducen los márgenes Los clientes están cada vez más informados Los ciclos de vida de los productos se acortan La competencia se ha vuelto global No se trata de pintar un escenario trágico para las empresas, sino de reconocer que estamos ante un cambio de época…