En estos últimos años se ha puesto muy de moda “la experiencia de usuario”. Las grandes empresas, que disponen de muchos recursos para invertir en marketing, están muy enfocadas en sacar del primero plano al producto o servicio, centrándose en la tan nombrada “experiencia de usuario”. Ya no les ofrecemos a los clientes un coche, sino la experiencia de conducirlo. No promocionamos un viaje, un hotel, un SPA, sino la experiencia de disfrutarlos. Yo comparto esta filosofía, porque recordamos mucho…