A lo largo de nuestra vida profesional vamos pasando por diferentes etapas. Las primeras suelen ser de aprendizaje y las siguientes de madurez. Poco a poco vamos pasando de la teoría de lo que hayamos estudiado a enfrentarnos a la realidad de lo que sucede en las empresas del mundo real. 

Los ciclos profesionales dependen de cada persona y de las oportunidades laborales que vaya encontrando en su camino. En algunos casos los primeros ciclos pueden ser muy largos (20 años en mi caso), aunque cada vez es menos frecuente encontrarlos y la mayoría suelen ser ciclos más cortos (entre 3 y 7 años).

Dependiendo de nuestro punto de partida, es decir la formación recibida o la carrera escogida, el primer trabajo al que nos enfrentamos puede ser determinante para la duración del primer ciclo laboral. Si está directamente relacionado con nuestros estudios es más probable que se convierta en un ciclo largo.

En función de la actividad que vayamos desarrollando y los retos a los que nos vayamos enfrentando, podemos ir preparándonos para la siguiente fase.

ReinventarseCon el paso del tiempo iremos sintiendo la necesidad de mejorar nuestra formación, seguir aprendiendo y desarrollar nuevas competencias. Es bastante común sentir una necesidad acuciante de formarse cuando se acerca una cambio de ciclo laboral. Es algo que aparece de manera sutil, sin darnos apenas cuenta, hasta que al plantear un nuevo ciclo nos damos cuenta de cómo nos hemos ido preparando, casi sin darnos cuenta. En otros casos, sucede al contrario. Primero sentimos la necesidad de un cambio de ciclo y entonces tenemos que prepararnos para él.

Sin embargo, puede llegar un momento en el que decidimos que lo que queremos es reinventarnos completamente. No se trata de formarnos para ser mejores en lo que hacemos, sino de cambiar totalmente el rumbo de nuestra vida profesional para afrontar retos en un sector completamente nuevo para nosotros.

Reinventarse para mí no significa dejar de trabajar para otros y emprender un negocio por cuenta propia, aunque esta sea una de las opciones más comunes. Reinventarse también puede significar cambiar de sector, de mercado o de puesto.

Lo que sucede con el paso del tiempo es que nos vamos habituando a nuestro puesto de trabajo, pudiendo ser cada vez más efectivos y también pudiendo reducirse nuestra motivación al entrar en una fase de agotamiento profesional.

Reinventarse significa ampliar nuestra zona de confort, o salir de ella. Significa formarse para ser capaz de abordar retos a los que hasta ahora no nos habíamos enfrentado. 

Como los mercados son cada vez más competitivos y los cambios cada vez más rápidos, se hace muy difícil decidir hacia dónde queremos ir en una nueva etapa profesional. Mi recomendación es hacer una pausa para conocerse mejor como decíamos en un post anterior “Talento y Autoconocimiento”, identificar las cosas que más nos gusta hacer, identificar aquellas en las que somos buenos para, a continuación, buscar el cruce de esas competencias con necesidades que el mercado está demandando y que nosotros podemos cubrir de forma satisfactoria.

La cola largaLas oportunidades, como explicaba Chris Anderson en su libro “The long tail”, están mayoritariamente en los nichos. Los grandes mercados están muy saturados de oferta y demanda, con lo cual es mucho más difícil localizar una oferta atractiva o hacer ver la nuestra. La cola larga de la que nos habla Chris Anderson nos ofrece multitud de nichos de mercado, que si nos molestamos en investigar, nos ofrecerán nuevas oportunidades que hasta ahora desconocíamos. Sucede en todos los sectores.

En algunos casos, reinventarse es una necesidad, más que una inquietud. En los últimos años las empresas han empezado a prescindir del talento senior, buscando en los junior una reducción de los costes laborales. Esto ha llevado a muchos profesionales a tener que buscar una nueva etapa profesional.

Uno de los elementos clave, en mi opinión, a la hora de emprender una nueva etapa laboral, son las redes de contactos. Dado que las plataformas de empleo están saturadas de perfiles y cada vez resulta más difícil destacar, las recomendaciones directas suelen ser una buena opción.  

Otras de las oportunidades para reinventarse es el Interim Management. En este caso no se trata de cambiar de sector, sino de aprovechar nuestros conocimientos y nuestra experiencia para ofrecer valor a las empresas de una forma diferente.

En nuestro país todavía hay mucho desconocimiento sobre esta opción que permite a las empresas incorporar de manera inmediata y con carácter temporal a un profesional con mucha experiencia para abordar un proyecto, ocupar un puesto directivo a tiempo parcial o desarrollar una nueva etapa de la compañía.

Para los profesionales que están buscando una nueva etapa profesional, el Interim Management ofrece la posibilidad de involucrarse en diferentes proyectos a tiempo parcial, aportando su experiencia y sus conocimientos de manera inmediata.

Para concluir, me gustaría decir que si estás en un momento clave dentro de tu carrera profesional, quizá sea hora de plantearte si lo que realmente necesitas es reciclarte o reinventarte. En cualquiera de los dos casos, te deseo mucha suerte en esta nueva etapa.