Una de las aplicaciones dentro de las diferentes variantes de los cuadros de mando son los indicadores de productividad, que suelen desarrollarse usando los objetos tipo velocímetro.

indicadores de productividad

Este tipo de objetos permite configurar diferentes aspectos para adaptarse a la necesidad de cada situación, entre los que podemos destacar el fondo de escala (mayor valor de la misma), el número de segmentos, la amplitud de cada uno y el número de intervalos.

El fondo de escala puede ser fijo si el rango de valores que vamos a obtener está acotado y no es probable que sufra grandes variaciones en los extremos. En caso contrario, puede añadirse una fórmula que permita su adaptación a los cambios que pueda sufrir el rango previsto con el paso del tiempo, o debido a la estacionalidad del indicador.

El número de segmentos y su color es otra de las posibilidades de configuración que nos permite obtener una representación visual muy clara. Cuando un responsable de negocio o de un área concreta de la empresa consulta un cuadro de indicadores ya sabe por el color de los segmentos si está todo en orden o debe ocuparse de algún tema en concreto.

Se pueden conectar acciones por medio de un botón, de forma que sea posible obtener detalles del indicador en caso de estar en un rango que no es el adecuado. Como los datos que se reflejan en el indicador provienen de la agrupación de una serie de valores, el método de “drill down” permite al usuario de negocio profundizar en la información detallada hasta identificar la causa de la desviación obtenida con respecto al valor correcto previsto.

indicadores de productividad

Estos indicadores pueden mostrar valores absolutos o relativos y permiten incluir en la cabecera el valor exacto en formato numérico.

Si se emplean como indicadores de productividad proporcionan información clave para, entre otras posibilidades, las siguientes:

  • Comparar el rendimiento de operarios o máquinas con respecto al valor previsto.
  • Comparar el rendimiento de un operario con el de los demás compañeros del mismo puesto.
  • Comparar el rendimiento de una máquina con respecto a otra.
  • Comparar diferentes métodos de fabricación.
  • Comparar el rendimiento entre diferentes turnos.

La información obtenida en estas comparativas permite hacer un ejercicio de “benchmarking” para identificar las mejores prácticas en cada uno de los casos y contribuir a un proceso de mejora continua en las diferentes áreas de la empresa.

En una etapa más avanzada estos indicadores pueden incorporarse al Plan de Incentivos, dentro del grupo de indicadores objetivos, para complementar a los indicadores subjetivos provenientes de las evaluaciones de desempeño.

indicadores de productividad

Además de los objetos tipo velocímetro podemos usar conjuntos de indicadores numéricos, tanto en valores absolutos como relativos, con el fin de obtener una visión de conjunto de una planta de producción, un taller de procesado o un línea de montaje.

El objetivo es aprovechar la información disponible en los sistemas relacionales, incorporándola a los modelos de datos que alimentan los diferentes cuadros de mando, para obtener indicadores de productividad más visuales que faciliten la toma de decisiones de los responsables de las unidades de negocio y de las áreas operativas.